martes, 22 de marzo de 2011

¡PARCE ME ROBARON LA MOTO!


No sé cuantas veces más tendré que oír esta frase para que las autoridades hagan algo. La verdad no hay semana que no reciba una llamada y escuche  esta maldita frase, sino es cambiada por: se le robaron la moto a fulano de tal, por lo menos recibo tres a cuatro llamadas, correos o mensajes con estas dos frases a la semana, ya se volvió tan común como una llamada a saludarte. Es aun más triste que cada vez que recibo estas noticias recuerdo que ese es la misma triste historia por la que yo tuve que pasar el año pasado, y que es por la cual al día de hoy sigo sin moto, o por lo menos ando en moto prestada para arriba y abajo, porque cuatro granujas se les ocurrió la linda idea de salir una noche a “trabajar” como ellos dicen, y resulto que la materia prima de su trabajo era mi moto, Dios tu que todo lo ves, hacete el pendejo un ratico para lo que voy a decir; déjame coger un cabrón de esos para sácame la rabiecita que llevo dentro, a palmadas les cobro hasta la última tuerca y calcomanía de la moto, hasta el pantano que tenia, ah y que no se me olvide las montadas en transporte público que esas si se las quiero cobrar hasta con intereses. Yo sé, yo sé, la violencia no conduce a ninguna parte, estoy de acuerdo con eso y soy consciente de ello, huy pero da un fresquito el hijue…ta, eso es como las penas, es mejor ahogarlas antes de que aprendan a nadar y es mejor uno no crecer acumulando rabias. Ahora si podes volver a mirar chuchito.

En fin, Medellín se volvió en central del robo de motocicletas, solamente siendo superados por Cali, pero vamos de segundo en la lista. En el año 2009, en Colombia fueron hurtadas 13.139 motocicletas, según los datos de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN) de la Policía Nacional. Hasta agosto de 2010, la cifra de hurtos ascendía a 7.511. En los últimos dos años, la ciudad más peligrosa del país por su alto número de hurtos reportados ha sido Cali, seguida por Medellín y Bogotá. En 2009, en Cali fueron hurtadas 3.004 motos, que equivalen al 23% del total del país. En 2010, hasta el mes de agosto 1.790 motos hurtadas. En Medellín se hurtaron 2.110 motocicletas y en Bogotá, 1.432 en 2009. El 72% de los hurtos en 2009 correspondían a modelos de 2001 a 2009, esto es 9.415 motos. Esta tendencia se mantuvo en 2010 y sigue en el 2011(Fuente: finanzaspersonales.com.co) siendo en ese momento YAMAHA la marca más robada, con los modelos DT, BWS, RX, Este año en Medellín, subió un 9% el robo de motocicletas con respecto al año anterior.
Durante estos tres primeros meses del año la policía metropolitana valiente y diligentemente (eso fue sarcasmo) ha recuperado 240 motocicletas (Fuente: portal web de la Policía metropolitana del valle del aburrá), que efectividad y operatividad la de nuestra amada policía (sigue siendo sarcasmo), imagínense el valor estimado de estas motos diligentemente recuperadas: 1.055 millones de pesos, es decir que a cada moto le dan un valor de unos 4.5 millones, pero o sorpresa, a diferencia de los años anteriores donde solo se robaban motos pequeñas o medianas, a partir del 2010 estos malandros se descararon del todo y empezaron a robar la moto que les diera la gana, tomando mayor interés por las motos grandes, que la más barata que podemos encontrar inicia en 9 millones de pesos. Si estimamos que en 2009 se robaron 2.110 motos, y que si nos brincamos el 2010 y le incrementamos el 9% de este año, quiere decir que mínimamente este año se nos robaran unas 2.300 a 2.500 motos, démosle el valor estimado por nuestra inteligentísima policía (ya se podrán imaginar el tono que estoy usando), eso quiere decir que en plata blanca estamos hablando de 10.350.000.000 millones de pesos, ojo, óigase bien, solo en Medellín y si seguimos haciendo cuentas alegres con las cifras del departamento de inteligencia de la policía (como serán de inteligentes que tienen que hacer curso de inteligencia, hay por Dios en manos de quien estamos, que traigan mejor al chapulín) en fin, volviendo al tema, o mejor a las cuentas alegres, quiere decir que mínimamente se han robado en Medellín este año (hablamos de tres meses que van) unas 575 motos, y eso que estamos hablando de las reportadas, lo que a su vez significa que no se está recuperando ni el 50% de lo que se roban, entonces a donde carajos se van esas motos, o donde terminan, o que hacen con ellas y peor aun que está haciendo la autoridad, , será que 10.350 millones de pesos no son una cifra como para uno preocuparse?
Según las cifras de la DIJIN, en enero y febrero se robaron en Colombia 2.005 motocicletas,  figurando las marcas por cantidad de robos en el siguiente orden: YAMAHA, HONDA, SUZUKI, AUTECO Y AKT, utilizando como métodos en su orden: el Halado, atraco, engaño y escopolamina. (Fuente: motor.com.co)

Y a donde van a parar nuestras maquinas?
A parte de toda la impotencia que uno siente cuando de 1 a 4 tipos se le paran al frente, con porte de gallinazo, ropa ancha y mucho bling bling, la esclerótica del ojo(para los que no saben es la bolita blanca)que ya no es blanca sino amarilla, un ojo en Marte y el otro pidiendo pista en Plutón, labios morados, cara de futuro poco promisorio, la determinación de un niño en una juguetería y fuera de eso armados hasta los dientes, que rambo come chitos al lado de ellos, y si le seguimos sumando usted no va solo sino que va con la novia, esposa, familiar u otra querida, mejor dicho: uno se siente con las manos atadas, los calzones en los tobillos y un pimpón rojo amarrado en la boca y con la ironía de una carita feliz grabada en el mismo, todos no preguntaremos que pasa con esas motos que se roban, porque uno podría decir que esconder una moto pequeña es muy fácil, por el tamaño y el numero de motos similares en las calles, pero como carajos se esconde una BMW, o una V-STROM, y cualquier otra moto grande, porque ya no solo se roban las pequeñas, incluso se están robando mas las grandes que la pequeñas. Adicional a eso queda la pregunta de para que se roban una moto como estas, o para que se las roban sin importar el tipo de motos, como es posible que la policía no vea esto, o no se dé cuenta de esto? Como no ven o identifican a los ladrones cuando para todo el resto de la gente es tan simple verlos o identificarlos? Es que a ellos les pasan por el frente y no se dan cuenta de nada o no los ven, claro como ellos no son Dios que todo lo ve! Sobre todo no los ven, se hacen los gue☼☺♠®nes que es otra cosa. Pues acá les voy a dar una pequeña idea del asunto.

VENTA DE PARTES: moto que sea muy comercial o que se esté vendiendo tanto que las agencias no posean o mejor no calculen la capacidad de tener en vitrina el suficiente número de repuestos necesarios para atender las necesidades básicas de los usuarios o compradores, que adicionalmente se vende por bajo costo o con facilidades de pago mínimas y para clientes de pocos recursos, termina siendo robada y desbaratada o picada como vulgarmente se dice, y sus partes terminan vendiéndose en el mercado negro o montadas en el chasis de una moto estrellada y que su dueño no posee los recursos para comprar los repuestos originales y en el almacén legal, esto mismo pasa con las motos de modelos viejos o en los que sus repuestos son muy costosos.

SECUESTRO Y RESCATE: Después de botar el pimpón y pasar 15 minutos en la línea telefónica con la musiquita del 1.2.3 o con un agente de policía que no sabe ni donde está parado, después de contarle a todo el mundo su pena, de haber llorado, pateado y golpeado la pared, y demás cosas que uno hace, recibe una llamada de un numero extraño y una voz extraña preguntando por usted que dice así: (ponga voz de nea, ñero o similar)

Rata: mostruo, cierto que a usted se le robaron una moto?

El del pimpón: (o sea, uno) si, si, si, a mí se me robaron la motico (a uno le brillan los ojitos y hasta se le encharcan)

Rata: vea ñito, nosotros la tenemos, y si la quiere volver a ver, el rescate le vale 3 palos y tiene 24 horas pa levantarlos, sino la picamos y no la vuelve a ver sino en fotos y recuerdos…

El del pimpón: parce, venga….

Rata: nada, cállese pirobo y escuche, ya sabe, la plata o la pierde, 24 horas y lo volvemos a llamar, y no se ponga con mari☼☺♠®tas a llamar a los tombos que lo tenemos vigilado y lo pegamos a usted y a su familia, nosotros ya sabemos donde vive.
Siguiente a eso usted no escucha sino un tutututututututu, y ya.

Si esta de buenas, se la devuelven, sin partes de la moto o accesorios, pero de pronto se la devuelven, sino, se quedan con ella, le quitan la plata y fuera de eso usted queda con el miedo por que como ellos ya saben donde vive.

REMARCACIÓN: no les ha pasado o les ha tocado el caso de un conocido que ve una moto igualita a la que le robaron pero anda rodando por ahí en la calle, pues sí, es posible, estos bandidos borran los seriales de chasis y motor, les graban otro, cambian las placas  y hasta el color de la moto, como la placa es otra no está reportada en las centrales de transito y policía, por eso cuando las paran no las cogen, por que no están en el sistema o sencillamente la gemelean, es decir, le ponen una placa copiada de una moto igual, lo que quiere decir que hay dos motos del mismo tipo rodando con la misma placa en las calles, adicionalmente les compran SOAT y les sacan papeles ilegales, o hasta legales en secretarias de transito pequeñas o de pueblos. Estas motos finalmente terminan rodando en las calles de la ciudad donde se las robaron o terminan siendo vendidas en pueblos donde son tantas las motos que pasan desapercibidas o hay muy poca ley para tantas motos.

VENTA INTERNA Y EXTERNA: una última modalidad detectada y no muy reciente, pues se dio a conocer desde el año 2009, es que estas motos son robadas, regrabadas, le sacan documentos falsos y las venden en las fronteras con otros países a muy bajos costos. Esto sí es todo un negocio pues la moto robada vale 3 millones de pesos, los papeles y la regraba son otros 3 millones, y salen a venderlas a las fronteras en 14 millones. Cuando no terminan en las fronteras terminan en ciudades como Cali, Bogotá o municipios de tierrira caliente.

CONSUMO INTERNO: el nuevo pillo en ascenso necesita en que moverse o farandulear en el barrio, así que mejor que traerse una moto último modelo y con todos los gayos, mejor aun si la moto es grande, da más estatus y atrae más las niñas, así que su moto rabada termina patrullando en los barrios altos de la ciudad, donde la policía cambia el lema de “para proteger y servir” por “callar, correr y sobrevivir”

Y después de todo esto que queda?
Si usted fue inteligente y la saco asegurada, pues el seguro le responderá por una “buena” cantidad de dinero, eso sí, después de esperar un mes que le llamen de la fiscalía para hacer la declaración y que le den el certificado por escrito de que realmente usted fue atracado, ahí están pintadas las colombianadas, eso nunca va a pasar, a usted no lo van a llamar de fiscalía, eso se lo dice el que le toma primero la declaración para deshacerse de usted lo más rápido posible, usted debe llamar para que le asignen un fiscal y este le dé a su vez, el cartón de la universidad de la vida, con la certificación de asalto en primer grado.
Una vez pasa esto, usted lleva ese papelito a la seguradora con los pocos recuerditos que le quedaron de la motico, donde usted en primera instancia es culpable de su propio robo, pero igual ya tiene el certificado de robado, ahí viene la reclamación y espere a que un día le den la llamada diciéndole que ya le consignaron, esto si es que no le encuentran inconvenientes o se los inventan para no pagarle. Además no piense que usted compro su moto en 10 millones y le van a devolver los 10 millones, jajaja, no señor, réstele el 1.5 millones del valor del seguro, la prima, y el porcentaje de menos por el que está asegurada,  y algunas no cubren  todos los accesorios que le puso , que valen un ojo de la cara, tampoco las llantas de 1 millón y demás cositas, así que prepárese a montar en bus o metro, quedar endeudado, porque si esta de malas está pagando la moto, respire profundo y suspire, no siempre es así, eso depende de lo prevenido y calculador que usted sea, lea la letra pequeña, sobre todo antes de firmar, pero de corazón yo si le recomiendo a todos que compren un seguro contra todo riesgo, algo es algo, peor es nada.
Pero de igual manera las aseguradoras se cuidan, pues ya no están asegurando motos que se han vuelto carne de cañón para los ladrones o sencillamente las castigan subiendo el valor de los seguros y disminuyendo los porcentajes de cubrimiento.

Que puedo decir yo?
Compañeros, que nosotros también tenemos responsabilidad en esto, si se roban una moto y pagan rescate: los ladrones encuentran un buen negocio para seguir haciéndolo, si compro un repuesto de segunda sin saber su procedencia, sino denuncio sino que espero a que un amigo me la encuentre y tranzo con los ladrones, y otras muchas causas más, estaré apoyando la delincuencia. En este momento los ladrones no están respetando ni seleccionando nada, se roban de todo, en todas parte sy a cualquier hora, con todas las modalidades de robo, no de papaya socio, o por lo menos sea lo más precavido posible. Por último; invierta en alarmas, o mejor aún en sistemas de rastreo satelital, a ver si algún día nos damos cuenta donde está el nido de ratas y así usted también recupera su moto y le ayuda a otros a recuperar las suyas, además de atrapar a los ladrones, porque de nada sirve si recuperamos la moto y los ladrones siguen sueltos.

La administración pública tiene mucha responsabilidad, al igual que la policía con su falta de ejecución y garantías para los ciudadanos, sin mencionar que no es raro encontrar repuestos de dudosa procedencia en vehículos pertenecientes al estado, no sé, digo yo, puede ser casualidad, o que como en mi caso, me robaron la moto y habían 4 retenes de policía, que ninguno vio el robo o escucho del mismo, la misma policía que se demoro 15 minutos en aparecer, tantas coincidencias te hacen meditar en que tan comprometida esta nuestra “diligente y valiente” policía (las comillas fue sarcasmo) y aun así, siguen con su eslogan "Medellín, obra con amor" que mejor debería ser "En Medellín, su moto le pertenece a un ladrón" o sus campañas como el plan de desarme, "porque sin armas la vida es otro cuento", claro, como los ladrones no sacan sus armas porque no está permitido, lo que simplemente hicieron fue desarmar a la población civil buena, no estoy diciendo que esté a favor de que la población civil se arme, no necesariamente, pero si voy a desarmar la población es porque tengo el suficiente personal y medios para poderle brindar seguridad y garantías a la población, no simplemente hacer campañas para buscar la figuración de los medios; si señor alcalde, eso fue con usted, que conste que no se lo mando a decir con nadie, porque a los motociclistas si nos sobran las bolas y el criterio que a usted le falta. Un último consejo es que si va a comprar moto haga primero la inspección en la SIJIN, allá le dirán con seguridad si la moto que va a comprar es o robada, el número es 4413834, ahí pide la cita, la inspección tiene un costo de $ 35.700, queda una cuadra antes del tránsito de Medellín, por cierto debe llevar unos documentos antes de la cita, así es que pregunte por ellos cuando llame.


Compañeros ahí les dejo la tarea y la campañita de la semana respecto al artículo, bendiciones para todos y recuerden que la principal dificultad y falencia nuestra es que no nos unimos para luchar juntos.

martes, 1 de marzo de 2011

“TODO EL QUE NO TIENE VA EN RAPIMOTO”


“Todo el que no tiene va en Rapimoto” así lo dice la agrupación Choquibtown en una de sus canciones, una agrupación propia de un pueblo lleno de riquezas pero también de una politiquería corrupta y llena de intereses personales, cualquier parecido del Chocó con el resto del país es pura coincidencia (si como no, que va, bobada es que es). Decidí iniciar por ahí, con esta agrupación, pues de una forma muy sonora ellos cuentan las historias buenas y malas de su tierra y de nuestro país, que como cosa rara, nuestro pueblo siempre le saca gusto a las desgracias propias y de una forma u otra terminamos riéndonos de lo que nos pasa (por algo a pesar de estar llevados del hijuemadre somos uno de los países con la población más alegre del mundo); claro, la clase corrupta, los nuevos y viejos ricos de “bien” “la gente bonita” “yupi” “snob” nos apreta las bolas y nosotros los estratos bajos cagados de la risa (¿notaron que use entre comillas?). En fin, ellos en una de sus tonadas mencionan la palabra “Rapimoto” y dicen que quien no tiene vehículo propio o poder económico es el que anda en el. “Rapimoto” fue la primera denotación con la que se conoció el “MOTOTAXISMO” y yo por primera vez en este articulo me pronuncio acerca del tema, que en las últimas semanas ha tenido un boom noticioso y social. Cabe anotar que lo que diga en este articulo son apreciaciones personales y en nombre propio, basadas en mi experiencia personal y no vinculan ningún grupo, empresa o agremiación en especifico con dichas ideas, es mejor aclarar para después no quedar como el villano del cuento.

En inicios del año 2010, se me acercó alguien, solicitándome le ayudara con el tema, o por lo menos que le ayudara a entender el por qué de este fenómeno; cortésmente le dije que  con gusto se lo ayudaba a entender desde lo poco que sabía, pues no podía intervenir en un tema el que carecía un poco de conocimiento de causa, ya que en el área metropolitana no se veía este fenómeno, además de que el tema como amigos tenía igual número de enemigos, no siendo un experto en el mismo había de ser consientes que él mismo había tomado un curso donde algunos individuos tenían intereses económicos personales en el tema, que lamentablemente Colombia es un país minero, donde todo se arreglaba con plomo o plata (el que lo entendió, lo entendió, sino vean los reinados y los concursos de TV, gana el que uno menos cree), en fin, después de servirnos un café, nos sentamos a discutir largo y tendido del tema y las conclusiones son las mismas que a continuación les narraré:

Lo primero es entender qué es realmente el Mototaxismo, algunos lo definen como un problema social que se origina en la estructuración del transporte público y el modelo económico del país, la verdad, yo diría que en principio no lo considero un problema, sino una revelación a las falencias administrativas de los municipios y del país, es una temática que nace de la necesidad de las personas para transportarse, no solo mas económico y rápido, sino también debido a la topografía de nuestras vías y municipios, también tiene que ver mucho el desempleo del país y los costos iniciales para generar una fuente de empleo con el mismo, sumándole a eso la ausencia o mala prestación de su principal opositor: el transporte público (bus, colectivo y taxi). Otros van más allá y hablan de contaminación ambiental, aludiendo que las motos generarían mayor contaminación, razón de la que yo difiero un poco, teniendo en cuenta que un vehículo con posibilidad de llevar cuatro pasajeros, en muchos de los casos solo lleva uno, y teniendo en cuenta que un vehículo de cuatro ruedas contamina 25 veces más que una moto, haciendo la relación serian 100 veces más que una motocicleta, además tendríamos que hablar del costo beneficio: carrera mínima en taxi: $4.200 vs carrera mínima en mototaxi: $1.200 y en algunos casos hasta $1.000, sin hablar de la agilidad del servicio.

¿Pero entonces por qué el mototaxismo proliferó en nuestro país? Es ahí donde entonces debemos hablar del principio fundamental del fenómeno: el transporte público. El modelo Colombiano de prestación del servicio de transporte público no es el mejor del mundo, está basado en los buses, busetas, colectivos y taxis, que no solo son de baja calidad en la prestación de su servicio y el tipo de vehículos que utilizan para el mismo, sino también toca hablar de las altas tarifas para la clase baja-media, mencionando también que algunos lugares carecen de su presencia, o si la hay es muy poca, yo recuerdo años atrás cuando me tocaba esperar un bus por lo menos una hora, y cuando aparecía me tocaba pagar por irme colgado en las barras de la puerta del mismo, porque en Colombia a quien carajos no le ha tocado montarse así en un bus, o ir apretadísimo adentro pegado del tubito del medio y apretando cola porque ya ve la hora de bajarse pero uno no sabe ni como llegar hasta la puerta. En cuanto a los buses se refiere, también debemos hablar de los torpedos o expresos de la muerte, o por lo menos en mi ciudad uno puede ver con facilidad los buses que bajan de los barrios altos de las montañas con un olor particular y con humo saliendo de sus llantas cual carrera de cuarto de milla, y no es precisamente por lujo, sino por la velocidad a la que bajan, en muchos casos por la guerra del centavo, que no es más que una carrera contra los demás compañeros buseros por quien coge más pasajeros en el camino, el principal pecado del transporte público en Colombia es que pertenezca a la empresa privada, en vez de ser del estado. Como dije anteriormente, algunos lugares carecen de este servicio, pero también cabe anotar aquellos lugares por donde su topografía o estructura no cabe un vehículo de estos, ni siquiera un colectivo o taxi, ejemplo claro está en la Pintada, donde las calles no tienen más de dos metros de amplitud, a duras penas puede pasar una moto. También hay que tocar el tema de los conductores de este tipo de servicio, como vulgarmente se dice; “algunos aprenden a manejar estos aparatos en los parqueaderos donde los lavan” y es la verdad, creo que la legislación debería ser más exigente para otorgar una licencia a alguien que tendrá la responsabilidad de llevar a 36 pasajeros sentados, 25 de pie, 1 concubina en la silla de adelante, 1 ayudante, 10 colgados de las puertas y por lo menos dos ciclistas; patinadores o patinetos aferrados al bomper trasero, aunque no niego que se debe ser muy hábil para lidiar con la congestión vehicular, los otros conductores, recibir el dinero del pasaje, gritarle a la abuelita que se pegue del tubito del medio, esquivar el perro, el peatón imprudente, prestarle atención al confitero, echarle el perro a la vieja de adelante, fumarse un cigarrillo, poner la emisora con el reggaetón y saludar a los compañeros de los otros buses. Pero hablemos de cifras, en diez años las tarifas de los pasajes han subido un 82% y un 200% por encima de la inflación, lo que ha logrado que el volumen de pasajeros de buses baje un 21% y un 12% en busetas.
Ahora vamos viendo poco a poco porque la gente se ha volcado más a la motocicleta que al servicio público! Hay algo que es cierto y que no podemos negar y es que la población necesita de un transporte público masivo…pero con calidad o mejor dicho; de calidad, pero que este sea una elección que las personas podamos tomar libremente y no una imposición dada por la cantidad exagerada y desmedida de restricciones impuestas con el fin de lucrar a unos pocos empresarios de “bien-gente bonita-de clase” poseedoras del capital y la materia prima dentro de nuestro modelo económico neoliberalista. La verdad a mí si me gustaría un día dejar mi moto o carro en casa y subirme a un transporte público que no  me genere un infarto fulminante al corazón, o en el que no me hagan un paseo millonario, o en el que no me pongan un pipi en el hombro, o en el que no le tenga que oler la rata muerta bajo el brazo a nadie, o en el que la música sea decente, en el que todos vayan sentados, que pare en donde debe estar el paradero seguro para todos y en horarios de conocimiento claro, en el que no deba saltar en el tercer carril y jugar a la ranita como en el atari que tuve de joven, ahhh (suspiro) tan bonitos los cuentos de hadas cierto? Pero la verdad del asunto es que lo haría por elección propia y no por imposición, no dejaría de rodar en mi motocicleta que para este país en mi concepto, es el mejor vehículo para transportarme.

Pero bueno, como todo en este país cogió ventaja y la única forma que encontraron para atajar a los locos es decir NO, entonces el presidente Uribe expidió el decreto 2961 de 2006 prohibiendo el mototaxismo. El mototaxismo no es de ahora, es muy viejo en nuestro país, recuerdo cuando saltaba de los puentes amarrado a una cuerda en santa fe de Antioquia hace unos 10-12 años y había mototaxis, en ellos nos movíamos calle arriba y calle abajo, es un fenómeno que por más trabas que les pongan no desaparecerá, solo lo apaciguarán un poco. Por lo anterior los mototaxistas, en su mayoría gente de bien buscando una nueva salida al SI PROBLEMA DE DESEMPLEO del país empezaron a movilizarse políticamente, buscando la legalización de su industria, encontrando todas las trabas posibles, enemigos y lo peor de todo “políticos” que más que servidores públicos parecen es devoradores públicos, porque en su gran mayoría son falsos profetas que quieren aprovechar la situación, que Dios nos libre de la laguna del Congreso y sus habitantes. Dentro de estas trabas encuentra uno cosas como trabajos buenos frenados por la empresa privada y sus amigos congresistas, me explico; hace un tiempo Fenalco Antioquia de la mano de unos amigos del SENA y otros actores más como la empresa privada, sacaron las competencias laborales para los empleados en moto, pero se está preguntando para qué sirve esto o qué es esto, una certificación de competencias es en pocas palabras un estándar que debe tener una persona en actitud y aptitud, para desarrollar un oficio, en este caso es diseñar un programa para capacitar a las personas que desarrollan una función determinada, buscando que el ejercicio de la misma se preste no solo con mejor calidad para quien recibe el servicio, sino también mejorando la calidad de vida de quien lo presta y la empresa para la cual trabaja, en otras palabras imagínese un mensajero-repartidor-domiciliario que ya no tenga que salir eyectado por las vías para llevar cinco pizzas en menos de media hora porque si no se la cobran a él, por lo que se busca un compromiso entre la empresa, el  empleado y el usuario, además de capacitar bien a el empleado y al empleador para que hagan mejor su servicio, sobre todo protegiendo la vida de las personas. A esta bonita tarea la tienen frenada, porque no quieren abrir una brecha para que se legalice el mototaxismo, aunque una cosa no tiene que ver con la otra. Es increíble, si son ilegales, malo, y si quieren legalizarse, malo también.

Este fenómeno apareció en las tierras donde más calor hace, pero contrario a lo que muchos piensan también lo encontramos en ciudades frías como Pasto, con el tiempo ha crecido de tal manera que ya podríamos decir que en casi cualquier departamento del país lo podemos encontrar, en el afán del pueblo por una solución  al transporte y al desempleo, aunque también se debe ver la otra cara. El mototaxismo también ha tenido sus fallas, como la ilegalidad e informalidad de la prestación del servicio, la poca seguridad en la prestación del mismo, la incierta aptitud de quienes prestan el servicio, la falta de una identificación de los mismos (como cuando uno se para en una calle  esquina de Rioacha, toda moto que le pasa al lado le pita), otro asunto es que también lo volvieron negocio de algunos privados, que compraron muchos vehículos y los pusieron a liquidar en las calles, en fin, el tema es de bastante fondo y con mucho por cortar, pero ejemplos de la otra cara de la moneda encontramos muchos también, uno de ellos fue la epidemia de piojos en dos municipios a las afueras de Barranquilla, aludido a los cascos de los mototaxistas.

El debate apenas comienza, y mientras nuestros inteligentísimos congresistas debaten que hacer y buscan la solución, el mototaxismo sigue dejándole $1.200 millones diarios y 400.000 empleos a Colombia (dato del periódico el Universal) pero yo me pregunto, uno como podrá hablar de un tema que desconoce por experiencia personal, mejor dicho, como voy yo a entender a un mototaxista desde mi vehículo blindado? Como dicen mis profesores de la universidad, para entender y aprender, hay que hacer la tarea.

¿Y A TODAS ESTAS YO QUE PIENSO?
Bueno (suspiro) voy a ser directo, la verdad es que pienso firmemente que en Colombia si puede haber mototaxizmo, pero no de la manera como lo hay hoy en día, a qué me refiero, sencillamente es que a nosotros lo que nos mata es la colombianada, (como lo de benta de volis, comidas lentas y demás)que no es más que la tergiversación de la llamada malicia indígena. En otras palabras creo que las cosas pueden hacerse pero de la forma correcta y que no agreda los intereses y aún menos la seguridad de las personas, creo en un mototaxismo: legal, ordenado, agremiado, seguro, con personal idóneo y competente para tal función, al igual que los vehículos. El ejercicio de esta función hoy en día carece de muchos de estos aspectos, en principio es la informalidad del asunto, la falta de seguridad tanto de los vehículos como las personas que desarrollan la labor, hasta el tema de la higiene se debe mirar, con el uso de los cascos por ejemplo, aunque no debemos dejar a un lado que esta labor ha generado una alternativa potencial de empleo y movilidad que ningún otro vehículo podría hacerlo.

Si el mototaxismo se organizara y estas personas tuvieran la oportunidad de demostrar que pueden capacitarse y prestar un servicio de alta calidad, otro sería el cantar. Por lo anterior estoy seguro firmemente que los amigos mototaxistas deben tener el derecho a organizarse, legalizarse, capacitarse y mejorar la calidad de su servicio.

Prueba de que esta realidad que hoy toca las puertas de nuestra cotidianidad puede hacerse de una forma adecuada y segura para todos está en Europa, donde hay varias empresas que prestan el servicio con altos estándares de calidad y seguridad y que además hasta reciben premios por parte de las administraciones publicas como lo es el ejemplo de MOTO-CITY, a quien le otorgaron el premio Madrid co²mpensa, entregado por la señora Ana Botella, teniente de alcalde y delegada del área de medio ambiente, premio otorgado el 18 de enero de 2011 por la contribución a la reducción de emisiones de co², sí señores, es una empresa de mototaxis.


Esta es la diferencia entre un mototaxi en Colombia y uno en Europa, de igual forma les dejo los links para que se ilustren en el tema y vean que sí se puede, pero hay que mejorar. Animo amigos mototaxistas, ustedes pueden hacerlo…y muy bien, pues recuerden que somos Colombianos!